La ciencia de la compasión

 

Comenzando con un bello cuento de Buda y su discípulo Ananda, que sirve para explicarnos la verdadera naturaleza de la mente, en este programa Redes de TVE -que dura 27 minutos- Eduard Punset conversa con Mattiheu Ricard sobre la compasión y la gestión de la emociones. Mattiheu Ricard, doctor en bioquímica, es monje budista desde hace más de 40 años y ha sido considerado “el hombre más feliz de mundo” por la neurociencia, después de medir sus altos niveles de actividad de “emociones positivas” en su cerebro.

Es necesario desarrollar las cualidades humanas para conseguir que los niños se conviertan en personas equilibradas.

Para Mattieu Ricard la felicidad no es una sucesión interminable de placeres que termina por agotamiento sino una forma de ser. Propone que a los niños se les enseñe en el colegio a ser felices y buenos. No es suficiente desarrollar la inteligencia y dar información, es necesario además desarrollar las cualidades humanas para conseguir que sean personas equilibradas. La neurociencia está descubriendo los beneficios de la meditación, aprender a meditar nos ayuda a gestionar las llamadas “emociones negativas”(1) y fomenta las “emociones positivas”.

En una investigación pionera, se esta estudiando varios aspectos del amor altruista, la empatía y la compasión relacionandolos con los fenómenos cerebrales. El objetivo es conocer cómo funciona el proceso en que una persona desarrolla empatía -identificación con quien sufre-  y compasión -el deseo de aliviar el sufrimiento de los demás-. En otro estudio, realizado con trabajadores de una empresa que durante 3 meses practicaban diaramente 30 minutos de meditación (2), comprobaron que bajaron sus nivels de ansiedad y se incrementaron en el cerebro sus “emociones positivas”.

La bondad forma parte de la naturaleza humana, el altruismo verdadero existe.

En nuestra sociedad pensamos que detrás de cada acción hay un deseo egoísta, incluso cuando somos amables o compasivos. Sin embargo, se trata de una distorsión que no encaja con los estudios científicos. La bondad forma parte de la naturaleza humana, el altruismo verdadero existe, aunque a veces nos comportemos egoístamente. Todas las personas tenemos un potencial para el bien, la naturaleza de la conciencia no esta determinada y tiene el potencial de ir en cualquier dirección, hacia el bien o hacia el mal. La conciencia está detrás de cada pensamiento, y emoción y entrenar nuestra mente con la meditación nos ayuda a conocer esta realidad y a tener un estado de serenidad y ecuanimidad que evita que las emociones y pensamientos nos arrastren.

El altruismo y la compasión nos libera de odios, iras y celos. Somos interdependientes y si no cooperamos todos saldremos perdiendo. Por eso, debemos desarrollar una sociedad compasiva, una sociedad que se preocupe por los demás. Para desarrollar la compasión es muy importante entrenar nuestra atención plena -mindfulness- ya que nos aporta una mente más clara, serena y calmada. La forma más sencilla es prestando atención a nuestra respiración.

  1. Hablar de emociones positivas o negativas no es lo más adecuado, desde el punto de vista de mindfulness, ya porque todas las emociones tienen valor, nos dan información sobre lo que nos está  sucediendo. Es mejor clasificarlas, de acuerdo con las sensaciones que nos producen, en emociones agradables -alegría, amor- o desagradables -miedo, ira, tristeza-.
  2. En el programa MBSR (Reducción de Estrés Basado en Mindfulness) se entrenan diferentes prácticas meditativas, durante 8 semanas, que producen grandes beneficios en los practicantes y que demostrado científicamente produce beneficios en la salud física y emocional.
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